Noticia Sede Santiago:
| 2008-08-21 12:40:07
¿EVALUAR ES EL PROBLEMA? OPINIóN DEL DR. ERNESTO SCHIEFELBEIN
Opinión Dr. Ernesto Schiefelbein
 

La Tercera, Lunes 18 de Agosto, 2008
Dr. Ernesto Schiefelbein
Director Universidad Autónoma de Chile

 

         En un novedoso análisis publicado hace unos días en estas páginas, el economista Juan Braun concluye que “la evaluación docente no es el problema” y que “el único factor relevante, para explicar el paupérrimo desempeño de nuestro país en las pruebas internacionales, es la calidad de los profesores y la calidad de las escuelas de educación”. Coincide, así, con la investigación internacional y la información disponible para Chile.

      

     En efecto, el análisis de los datos de las pruebas de acreditación --que requieren 42 de los estados de EE.UU. para ejercer como profesor--, no produce una evidencia clara de mayor éxito para los profesores que obtienen altos puntajes en esa evaluación, según un informe de la American Educational Research Association de 2005.

         Braun destaca que si se ajusta los resultados del Simce por el nivel socioeconómico de las familias “no hay diferencia entre establecimientos municipales y particulares”. Esto es notable porque los primeros aplican el Estatuto Docente y los otros son autónomos. Es decir los colegios particulares cumplen los dos requisitos que él considera necesarios para dar sentido a la evaluación: evaluación local y facultades para tomar acciones. A pesar de eso, el puntaje promedio de los alumnos de colegios pagados es bajo al compararse internacionalmente y sólo supera al de los municipales gracias al mayor conocimiento que sus alumnos obtienen en su “cuna” (es similar en cada quintil de ingresos).

         Conviene examinar, entonces, si es posible evaluar imparcialmente a los profesores, para identificar como pueden mejorar, o si se trata sólo de apreciaciones subjetivas que no facilitarían su avance profesional.

         Entre las características de un buen profesor destacan: su auténtico agrado por enseñar y porque sus alumnos aprendan; la satisfacción que le produce su actividad profesional; altas expectativas de sus estudiantes (su profecía se cumple con frecuencia); todos sus alumnos aprenden, pero les exige de acuerdo a la capacidad de cada uno; conoce sus problemas personales; suele usar maneras de enseñar diferentes de la frontal tradicional (dictado); asiste a la escuela con regularidad y maximiza el tiempo destinado a enseñar.

         La esencia del buen profesor (cada lector la puede evaluar con lo vivido en la escuela) se expresa en características subjetivas que sólo pueden apreciar sus alumnos, salvo el control de asistencia a clases (que suele ser difícil obtener de manera objetiva). Los expertos en evaluación saben que es difícil (o costoso) medirlas.

         Cuando se trata de lograr un cambio importante (paradigmático) en la enseñanza y aprendizaje y  no es posible medir objetivamente la calidad profesional deseada (y no hay diferencias notables en la formación de los docentes) la evaluación por pares sólo asegura que las características del evaluado sean similares a las del evaluador. En ese caso puede ocurrir un error similar al cometido por especialistas suizos al evaluar negativamente los relojes de cuarzo.

         En resumen, como lo señala Braun, una “comisión de pares” no debe evaluar a un docente luego de revisar un vídeo y un portafolio (que pudo ser adquirido para impresionar positivamente a esa comisión). Tampoco es fácil que lo haga un director que no dispone de mucho tiempo para observar a sus docentes en las clases, tiene una formación similar y cuya presencia en la sala altera la relación usual entre profesor y alumnos. Sería preferible, entonces, concentrarse en mejorar la formación inicial que ofrecen las escuelas de educación.

Temuco: Av. Alemania 01090 / Fono (56) (45) 942 500 - 800 400 036
Talca: 6 oriente 2275 Fono: (56) (71) 342800 - 800 400 200
Santiago: Ricardo Morales 3369 (San Miguel) / Fono (56) (2) 5823000 - 800 400 282
UNIVERSIDAD AUTÓNOMA DE CHILE