Las ondas de calor que afectarán a la zona centro sur del país durante la temporada estival tiene directas y peligrosas consecuencias para un importante número de la población. Al respecto, Ingrid Standen, directora de la carrera de Nutrición y Dietética de la Universidad Autónoma de Chile (UA) explica que las personas más predispuestas a sufrir descompensaciones en períodos de extrema calor son los bebes, ancianos, las embarazadas y aquellas personas que padezcan obesidad, hipertensión arterial o alteraciones del sistema nervioso.
“Es recomendable en el verano consumir comidas livianas, refrescantes y nutricionalmente aptas. Las frutas y verduras frescas y crudas, además de poseer baja densidad calórica, poseen antioxidantes naturales y vitaminas que contribuyen a mantener una buena la salud. Previenen el envejecimiento celular y estético y las enfermedades cardiovasculares y degenerativas, tales como canceres y el cáncer de piel, muy prevalentes en nuestro país”, precisa.
La especialista de la UA especificó que los cuidados deben aumentar cuando se trata de personas con antecedentes de presión alta, obesidad y edad avanzada. “El asunto se complica ya que no pueden regular fácilmente la temperatura corporal, lo que sumado a una alimentación inadecuada pueden formar un panorama muy peligroso para la salud”, advierte.
Ante esto, Standen recomienda beber líquidos abundantes ( 8 vasos), idealmente no con exceso de sacarosa o azúcar refinada. “Si se realiza alguna actividad física se debe reponer la pérdida de líquidos cada hora ( bebiendo 2 vasos de agua como mínimo) y beber bebidas isotónicas para compensar la pérdida de minerales en el sudor”, explica.
SUGERENCIAS
La nutricioncita sugiere además un alto consumo de frutas de un índice glisemico (IG) no muy alto para no contribuir a la carga excesiva de calorías cuando la persona no realiza mucha actividad física, tales como ciruelas y duraznos; “Aquellas con un IG mayor como la sandia, melones y frutillas, también deben consumirse pero con precaución.También verduras que se consumen crudas, hojas con aliños naturales y poca sal para evitar retención de agua”, agrega.
“Hay que consumir alimentos de bajo contenido graso para no recargar el funcionamiento del tracto gastro intestinal y la labor de órganos accesorios como hígado y páncreas. Si se consumen helados, preferir los de fruta”, concluye.
Por su parte, Marcela Palacios, psicóloga y académica de la carrera de Psicología de la Universidad Autónoma de Chile (UA) sostiene que de acuerdo a investigaciones recientes (2007, Universidad CEU, Sao Paulo) el incremento súbito de la temperatura tiene efectos importantes en el comportamiento humano. “Se describe aumento en los niveles de agresividad, irritabilidad y cansancio. El problema surge cuando las personas se ven expuestas, sin el tiempo necesario para adaptarse, a temperaturas que exceden a las normales del lugar donde ellas viven. Estas alzas abruptas generan incomodidad física y cambios en el funcionamiento del organismo (por ejemplo en la presión arterial) sin embargo, los cambios más habituales ocurren en el ámbito psicológico: las personas tienden a desarrollar síntomas que típicamente se relacionan con la ansiedad: están más irritables y agresivas, se sienten más inquietas, incómodas de manera generalizada y tienen más dificultades para concentrarse, razones por las cuales las personas experimentan la sensación de disminución de su potencial normal”, explica la especialista de la UA.
Por otra parte, aclara que los efectos del calor que se han descrito tienden a generar disminución en el rendimiento laboral
Sergio Bustos