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Recientemente se cumplieron 18 años desde la fundación de la Universidad Autónoma de Chile (UA) que se ha consagrado como una de las casas de estudios superiores privadas más relevantes del país. Otrora U. Autónoma del Sur, nace en Temuco el año 1989 con el objetivo de proporcionar nuevas opciones de formación a los alumnos del sur del país, dado que en dicha época la oferta universitaria no permitía que los jóvenes pudieran cursar determinados estudios superiores en su zona geográfica.
Hoy, más de 10.500 alumnos confían su formación profesional a la UA, siendo más de 2.500 los profesionales que se han incorporado con éxito a la fuerza laboral en diversos ámbitos del quehacer nacional.
Un hito importante fue la acreditación obtenida a nivel nacional el 2006 en sus tres sedes – Temuco, Talca y Santiago - por parte de la Comisión Nacional de Acreditación (CNA) lo que significó un reconocimiento a su evolución y desarrollo.
MISIÓN
Su rector, Teodoro Ribera, explica que la misión prioritaria de la UA es ofrecer un entorno académico que posibilite la formación de profesionales competentes y socialmente responsables.
“En esta perspectiva, existe una justificada y creciente preocupación en relación con la garantía de calidad, tanto a nivel de institución como a nivel de sus programas académicos”, afirma. Esto se ve reflejado en las distintas iniciativas que se están llevando a cabo, como también en los mecanismos que se han ensayado para instaurar procesos y procedimientos de autoevaluación, como una forma de instalar una cultura de la calidad por la vía de la autorregulación.
CALIDAD
Para el rector de la UA, el hecho “que esta institución lograra la acreditación significa un importante compromiso para continuar mejorando la organización y alcanzar los propósitos institucionales”.
En tal sentido se ha constatado que la UA posee los niveles de calidad, suficiencia y confianza para certificar títulos y grados académicos que generan plenos efectos públicos. “Queremos seguir en la senda de la calidad en todos los aspectos. La acreditación, lejos de ser una meta terminal es el inicio para obtener mejores logros,” afirma Ribera.
Añade que los procesos de evaluación interna también exigen la participación de los estudiantes. “Sin ellos cualquier evaluación es incompleta. Nuestra experiencia indica que los alumnos aportan una mirada certera y realista del desarrollo institucional. En todos nuestros procesos evaluativos ellos son considerados. En último término hacia ellos van dirigidas nuestras acciones y su opinión al respecto es absolutamente relevante”.
CRECIMIENTO
Otro de los más importantes aspectos relativos al crecimiento y consolidación del proyecto de la UA ha sido el mejoramiento de su infraestructura, laboratorios y redes informáticas. En este sentido se han invertido en los últimos años US$ 17 millones.
Es así como se ha construido una nueva sede de 10 mil m2 en Talca, un nuevo y moderno edificio para la Escuela de Ciencias Jurídicas y Sociales - próximo a ser inaugurado en Temuco - así como la remodelación y ampliación del edificio de la sede El Llano Subercaseaux de Santiago.
S.B.G.
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